La educación como aliado para modelar la sociedad que necesitamos

23 Feb 2017


“Tan solo por la educación puede el hombre llegar a ser hombre. El hombre no es más que lo que la educación hace de él”.

Inmanuel Kant

Etimológicamente, el término educación proviene de los términos del latín “educare” y “educere”, los cuales se podrían interpretar como el desarrollo del individuo tanto a nivel intelectual como a nivel cultural.

Es decir, la educación puede verse como un gran propulsor de cambios en una sociedad, una sociedad compuesta por personas. A través de la educación, vista con una perspectiva social, se pueden desarrollar procesos que van más allá del aula y que impactan vidas y personas que multipliquen este efecto a su paso.

A través de la educación, pueden moldearse factores que consideramos como aquellos objetivos para lograr la sociedad que buscamos y forjar, por medio del proceso educativo, individuos que se correspondan e integren a esta sociedad. Para Émile Durkheim, sociólogo francés, “la educación común es función del estado social; pues cada sociedad busca realizar en sus miembros, por vía de la educación, un ideal que le es propio” 1. Es decir que, a través de la educación, podemos moldear a los individuos que necesitamos, haciendo de la educación un proyecto social mucho más complejo y necesario.

Los principales problemas que enfrenta nuestra sociedad deben ser enfrentados mediante la educación y el trabajo de cerca con el individuo, forjando acciones que permitan atacar dichos problemas mediante el desarrollo completamente individualista, integral y por último social del individuo. Todo esto apoyándose en un enfoque holístico de educación, el cual señala que una persona encuentra su identidad y el significado de la vida mediante la educación, lo que le permite posteriormente crear nexos con lo que le rodea y hacerlo parte de una transformación subsecuente.

Para desarrollar este en la educación, es necesario que las personas e individuos, que son parte del proceso educativo, puedan 2:

  • Crear una relación entre todo aquello que aprenden y el mundo y ambiente que les rodea.
  • Que puedan adaptarse, utilizando dichos conocimientos, a situaciones que surjan.
  • Que les permitan combinar los conocimientos y prácticas adquiridas, para resolver situaciones reales.

De este modo, podemos crear vínculos entre los problemas que sufre nuestra sociedad y los conocimientos que transmitimos en las aulas, buscando corregir estos problemas a mediano o largo plazo, mediante la incorporación de acciones que logren corregir dichos comportamientos.

Problemas sociales, como la corrupción, el alcoholismo o la desintegración familiar, pueden ser atendidos desarrollando conexiones entre lo aprendido en las aulas y su aplicabilidad con el contexto del individuo. La educación debe ser un proceso particular y exhaustivo, a través del cual el hombre pueda lograr su desarrollo, tal como lo señala la etimología de la palabra educación, pero más importante: que le permita desarrollarse en el contexto y permitan desarrollar, a su vez, cambios en la sociedad. Esto hace que el proceso de educación no deba realizarse solo de forma interna a la persona, sino que debe implicar una reestructuración de la persona para con su entorno, afectándole no solo en el aspecto interno, sino permitiéndole ser un ente de cambio positivo para la sociedad que tanto lo requiere y le necesita.

Solo hace unos días atrás, la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, hizo públicas una serie de propagandas en medio de los escándalos de corrupción en los que nos estamos viendo envueltos, con el fin de desarrollar conciencia en todos los niveles e intentar moldear comportamientos que van más de la mano con lo que realmente necesitamos en nuestro país. Pensar que las conductas que nuestros hijos puedan aprender de todos los acontecimientos que nos rodean hoy en día es impactante, sin embargo es reconfortante saber que tenemos la posibilidad hoy de impactarles con esta misma fuerza, pero positiva.

Es totalmente necesario buscar nuevos modelos educativos que den paso a diálogos más profundos e innovadores, que promuevan la incorporación de mejores panoramas sociales y sostenibles, que permitan regir la sociedad y sus relaciones entre los individuos que le componen, con norte en principios elementales de fraternidad, solidaridad, democracia, libertad y equidad 3, discursos que no nos suenan extraños hoy en día y que exigen un compromiso individual y colectivo, que exigen un compromiso de velar constantemente por una educación rica en valores y reactiva ante los problemas que atacan nuestra sociedad.

La creación durante años de individuos volcados a si mismos y no que sean parte de una sociedad a la cual puedan servirle, nos deja una tarea difícil pero no imposible. Es necesario desarrollar pertenencia de los individuos para con la sociedad, de la cual son ya parte física. Es necesario desarrollar un concepto de educación para transformar el hombre y transformarlo, es hacer de la educación una “acción del hombre sobre el mundo para transformarlo” 4, recordando enteramente los pensamientos de Piaget y Vigotsky en la relación del humano como un ser enteramente social.

La educación no basta con ser hombre; la educación, en realidad, hace al hombre, esto parafraseando a Kant. La fabricación y el desarrollo del individuo como parte de una familia, que a su vez sea parte de una sociedad, elevando principios a sus semejantes y como ente diferenciador y esparcidor del comportamiento que buscamos como sociedad, es una parte elemental para lograr los objetivos que queremos lograr ante una sociedad que pide siempre mejores hombres, mejores humanos.

A modo de conclusión, se resaltan algunos principios elementales para desarrollar individuos alineados ante la sociedad a la que pertenecen:

  • Es propio desarrollar un modelo de educación, con cierto enfoque social, que promueva la creación de individuos que promuevan los fundamentos requeridos en nuestra sociedad. Enfocarnos no solo en las ciencias y las letras, sino en el desarrollo humano del individuo.
  • Es necesario ver la educación como un proceso de cambio individual y social. Debemos buscar la transformación del hombre como un elemento fundamental para lograr cambios sociales.
  • Es requerido que todos nosotros que somos parte de la sociedad, podamos comprender e involucrarnos activamente para el desarrollo de las sociedades que necesitamos.

  1. DURKHEIM, Émile. (1998). “Educación y pedagogía: Ensayos y controversias”.

  2. GARDNER, Howard (1999). “Intelligence Reframed: Multiple Intelligences for the 21st Century”.

  3. JOVER TORREGOSA, Javier (2013). “El poder de la educación para transformar la sociedad”.

  4. MARTÍNEZ B., J. (1999). “Pedagogía Críticas. Poder y Conciencia. Cuadernos de Pedagogía.”


Demóstenes García G.

Ingeniero Electrónico con experiencia en Ingeniería y Desarrollo de Software. Agilista, interesado en Analítica y Ciencia de Datos. Co-fundador en Pixmat, CIO en IFARHU. Twitter.