El diseño que costó $250 mil y no lo valoraría ni en $1000

20 May 2013


Iniciando la semana y encuentro esta noticia en La Prensa, compartida por varias personas que manejan el tema.

El título era claro, “El diseño que costó $250 mil”, refiriéndose al rediseño que se le hizo al sitio de la Defensoría del Pueblo, hecho por una empresa totalmente fantasma (remito la empresa al artículo).

Indignación, es la mejor palabra que puedo utilizar para describir mi sentimiento actual.

El sitio: análisis.

Antes de cualquier otra acción, decidí ingresar en el sitio y analizarlo. No quería hablar, sin saber de que hablaba. Meter la pata con un tema como este es delicado.

Revisé el sitio, completo. Ni 5 minutos tomó dicha acción. Perplejo.

El sitio fue hecho utilizando Joomla, un Gestor de Manejo de Contenidos gratuito y de código abierto.

Analizando el CSS encuentro lo siguiente:

/* Created by Artisteer v3.1.0.48375 */

El “diseño” (si se le puede catalogar de esta manera) fue implementado con Artisteer, una herramienta utilizada para crear diseños en Joomla y otras plataformas con un par de clicks.

Con sólo utilizar Joomla y Artisteer tengo una idea bastante clara de la calidad de trabajo realizado. Sólo un novato escogería estas herramientas para realizar el sitio.

El sitio con un móvil o un tablet: imposible de navegar, por dos razones: no está optimizado y además es bastante lento. ¿Quién dijo optimización?

Hay varios puntos que me gustaría tomar en consideración, pero por este precio la compañía debió (a lo mínimo):

  • Hacer un diseño actualizado, no un diseño que pareciese atrapado en el tiempo (me recuerda a estos sitios que se hacían cerca del 2000).
  • Hacer un diseño propio, no jugar con un template prefabricado.
  • Hacer un diseño alternativo, optimizado para dispositivos móviles y tablets. Estamos en el 2013, recuérdenlo.
  • Utilizar estándares actualizados en el desarrollo web.
  • Tan siquiera comprar el JW Player (que están usando la versión gratuita y por eso tiene el watermark en el vídeo). Hermano, te costaba $99.00 al año quitar la publicidad de JW Player.

Una empresa desconocida.

Luego de tanto tiempo trabajando en este mundo (más de 8 años), y en un país tan pequeño, uno puede dar referencia de quien está en el mundo del diseño y desarrollo.

Uno conoce empresas que hacen buen trabajo, que se han ganado su reconocimiento con trabajo arduo como Rootstack, Neonety, entre otras. O freelancers cuyo trabajo es magnífico, como Johann González o Jorge Yau.

La empresa no la había escuchado, tampoco al dueño, un chico de 23 años de edad.

“Debe ser que trabajan con clientes en el exterior”, pensé. 15 minutos en Google tratando de conseguir algo de la empresa y del dueño, algo que me dijera sobre su experiencia, sus trabajos anteriores, sus clientes… ¡algo!. No encontre nada.

“Esto no va nada bien”.

… según expertos, valdrían $35 mil, como máximo.

En el mismo artículo de La Prensa, noté la siguiente frase:

La empresa de un miembro de CD, de 23 años, recibió un contrato para trabajos de diseño gráfico que, según expertos, valdrían $35 mil, como máximo.

Luego de analizar todo, con mi experiencia, puedo decir algo: quizás un trabajo BIEN hecho pueda llegar a costar este precio, pero el trabajo que hizo la empresa fantasma no está valorado ni en $1,000.00.

Es decir, el trabajo que hizo la empresa está sobrevalorado en un 250x del valor real, y esto siendo condescendientes.

Y tengo mis razones para decirlo:

  • La empresa ni siquiera intentó hacer un diseño. ¿No le pagaron para diseñar, pues?.
  • Se contrató a una empresa que obviamente no tiene experiencia: escogió las peores tecnologías y ciertamente no tiene un perfil. ¿Cómo explican esto?. ¿Joomla? Joomla es una burla entre los verdaderos expertos.
  • Cualquier Juan de los Palotes les hacía lo mismo por menos de $800.00.
  • Estimo que el trabajo debió durar a lo mucho un par de semanas.

¿Quién regula estos “golazos”?

Muchos dirán: “esto estuvo en PanamaCompra.com”. Perfecto. Sin embargo, deben haber formas de determinar quien es (o no es) idoneo dentro de una licitación.

Es el mismo caso del SIPE. Se lo gana una empresa X sin experiencia y que ni en su casa conocen, teniendo a su disposición empresas en Panamá con gran trayectoria. El caso del SIPE ha sido catastrófico: nunca he utilizado un sistema peor elaborado, tan pobre y con tanta inversión de por medio al mismo tiempo. (y cualquiera que haya usado el sistema puede dar fe de ello).

La pregunta del millón, o del 1/4 de millón, para ser exactos, es: ¿Qué expertos evalúan estos entregables?, ¿quién permite estos golazos?, ¿quién determina quién es (o no es) idoneo para el trabajo?.

Este tipo de trabajos debería pasar por un panel de expertos, quienes seguramente lo hubiesen rechazado. ¿La AIG no tiene un documento de estándares para regular este tipo de trabajos?, estoy seguro que sí.

Lo que más me molesta de todo no es el precio exhorbitante, si no que además de estar valorado de manera irreal, la calidad entregada es un asco.

El precio es relativo, una empresa puede ser más o menos costosa y algunos pueden decir que el sitio pudo costar $35,000 mientras que otra puede decir que puede ser hasta $50,000.

Lo que si es cierto, es que lo que hizo esta empresa no debió costar ni $1,000 y ahora es una empresa con 1/4 de millón de dólares. Nada mal para no saber lo que hacen, ¿no?.

Notas aclaratorias (20 de mayo de 2013):

  • Escribo este artículo asumiendo que el sitio que se encuentra en línea es el nuevo sitio.
  • La idea del artículo es exigir respuestas a las autoridades ya que, luego de leer la noticia en La Prensa, quedo con más inquietudes. Intenté, por todos los medios, conseguir el pliego de la licitación original en PanamaCompra, sin embargo no pude encontrarlo.
  • Nuevamente, la cuestión más importante, y que quiero recalcar durante todo el artículo no es el precio, si no la poca transparencia durante el proceso de selección. Una empresa totalmente desconocida, una licitación que realmente no encuentro y un trabajo (si es el que está en línea) totalmente fuera del presupuesto.
  • Alguien en los comentarios nos adjuntó el documento sobre estándares web para sitios gubernamentales.

Demóstenes García G.

Ingeniero Electrónico con experiencia en Ingeniería y Desarrollo de Software. Agilista, interesado en Analítica y Ciencia de Datos. Co-fundador en Pixmat, CIO en IFARHU. Twitter.